Una carta...
Quisiera compartir con los lectores de Clarín una pequeña historia que muestra hasta qué punto el ejemplo de Los Yaguaretés (Pumas, como los conoce todo el mundo) caló tan hondo entre nosotros.
Karina Barrera. MAMA DE FRANCO
kbarrer70@gmail.com
...una historia
Según Karina, la actuación de Los Pumas en el Mundial de Francia es un ejemplo "para que veamos lo importante que es hacer las cosas con pasión". En seguida se adentra en esa intimidad familiar que quiere dar a conocer. "Es algo que me hizo sentir en carne propia lo impactante que fue la epopeya de la Selección argentina".
Franco, el hijo de Karina, tiene 7 añitos recién cumplidos. Y hace muy poco juega en un equipo de barrio, del Floresta Rugby Club, lejos de la sofisticación que algunos le adjudican a este deporte. El día de la fiesta de su cumpleaños, en el rito de las velitas, todos le dijeron que pidiera un deseo. En medio de los aplausos y los besos, Franco se acercó a mamá y, cómplice, le susurró al oído:
—Ma, ¿te puedo contar mi deseo?
—Sí —respondió Karina.
—Cuando sea grande, quiero ser un "Puma".
Karina se emocionó: "Lo abracé fuerte —cuenta— y le dije que para eso tenía que entrenar mucho, mucho y sentirlo con el corazón".
Cuenta que Franco "se está identificando con los valores, con el cariño al juego, más que con las tácticas", que lo vio impactado "con las publicidades que pasaban en el Mundial". Y pide hacerles llegar su mensaje a Los Pumas: "Espero que con este simple relato vean la importancia de su amor por el deporte, y que estas pequeñas cosas los alienten a seguir transmitiendo esto por siempre", concluye.
FUENTE: Diario Clarín, sección Carta de Lectores del día Domingo 18 de Noviembre.